El Periodismo Participativo es el acto en que los ciudadanos toman un rol activo en el acto de reportear, suministrando información independiente de libre acceso, la que muchas veces se torna más confiable de los medios tradicionales. Estos últimos, en cambio, tienen un sistema de producción definido, en el cual los periodistas y reporteros gráficos, son los encargados de recolectar los datos, los que son editados y publicados por el medio, previo filtro. En el periodismo ciudadano, sin embargo, la ecuación filtro-publicación es inversa, siendo primero difundida la información, y luego debatida, valorada y sopesada. No hay un profesional moderando la publicación, ni una pauta previa que indique la valoración o interés sobre los temas. En el participativo, son las personas las que deciden qué tema es interesante y debe ser compartido. Tampoco se ajusta a compromisos con auspiciadotes, sesgos o mercados, a diferencia del tradicional, que está suscrito en la dinámica del negocio, de la empresa que debe ser solvente y conjugar compromiso social con bienestar económico.

      El periodismo participativo no utiliza únicamente el formato noticia o el soporte de medios, para difundir la información, sino que se presenta a través de blogs, foros, comunidades y debates, chats y todas las tecnologías que permitan el intercambio de datos. Los medios hace poco han incorporado los blogs a su formato, dejándolos para sus columnas de opinión. Esta es una característica que ya se integró a los medios tradicionales, que emana de la participación y seguramente se mantendrá en el tiempo, debido a que el género de periodismo de opinión se ajusta al formato blog, por su naturaleza y la libertad que éste brinda.

      De esta manera, los medios tradicionales irán cambiando su modo de operar rígido y exclusivo, integrando las nuevas maneras de difusión y comunicación, adaptándose a nuevos tiempos y concibiendo la comunicación de masas como un nivel distinto al que se creía: unidireccional, dirigido a una masa heterogénea, anónima y dispersa. Esa lógica es la que cambia, y desde ya vemos muchos cambios en el modo de hacer periodismo, de los que, según plantea We Media, destaco:

      El hecho de que sean los ciudadanos quienes difundan información será (es) un fenómeno instalado, aunque no serán las fuentes exclusivas ni hegemónicas. Los medios tradicionales seguirán existiendo, pero no de la misma manera que hasta ahora. Adoptarán los beneficios de estos cambios, tanto tecnológicos como sociales (ahora hay más participación pues existe la posibilidad y el interés), y los adecuarán a su negocio, de tal manera de continuar en hegemonía. Así como antes contaban con periodistas que recurrían a fuentes documentales, testimoniales, etc, ahora sumarán a bloggers, fotógrafos oportunos o colaboradores ciudadanos desinteresados, como una nueva fuente de información. Necesitarán chequearla, revisarla igual o más que a una fuente tradicional, pues las credibilidades están redefinidas, y los sistemas de valoración y reputación aún distan de ser los óptimos.

      La ecuación filtro-publicación, probablemente se amplíe a filtro-publicación-filtro o valoración. Esto debido a que hay una proliferación de bloggers, comentaristas, críticos, y timadores también, y alguien debe articular todo ese bombardeo de datos, y publicar ya filtrado de toda la potencial basura que pueda existir. Es un hecho que todos tenemos posibilidad y libertad de opinar, pero publicar hechos objetivos y responsablemente, será una tarea que los medios de comunicación establecidos tomarán como propia, arguyendo que la audiencia no tiene tiempo ni posibilidades de “colar” sólo la información que le es importante y útil, de toda la enorme cantidad disponible. Por lo tanto la sistematización, será tarea de medios, tal como lo conocemos hasta hoy. Pensar que acabarán, o que serán reemplazados es, a mi modo de ver, una subestimación a estas empresas.

          Respecto a la participación, creo que los medios tradicionales asumirán como función el estimular el interés de participar de sus audiencias ya que si bien hoy existe alta participación, aún hay un gran número de personas que se muestran apáticas o no tienen aún los accesos suficientes. Por lo tanto la participación seguirá en aumento, pasando también por un proceso de maduración, donde en un principio será alta y desordenada, para luego decantar afinando sólo en ciertos puntos de interés y especialidades, y asumiendo responsabilidades que como ciudadanos no conocíamos.

          Por lo mismo, las audiencias de cada medio serán más segmentadas, pero más involucradas en el proceso. Al igual que sucede hoy con las empresas, que buscan productos especiales y personalizados, tratando de darle a cada cliente lo que necesitan, los medios involucrarán cada vez más a sus lectores/auditores, dándole más de lo que vayan pidiendo, y “coproduciendo” lo que se espera.

      Creo que una muestra de lo que se sostiene en el párrafo anterior es Google News, en el que si se accede con una cuenta Gmail, el sistema va registrando tus preferencias, dando cada nueva vez, noticias de determinado interés, según la información que tiene de la cuenta del usuario. Es decir, serán las audiencias las que entregarán información sobre sus intereses, para que los medios les entreguen las noticias que Ellos necesitan o prefieren, convirtiéndoles, entonces, en parte de su proceso productivo.

En síntesis, los principios que sustentarán (o debieran) a los medios de comunicación serán libertad, comunidad, interactividad y reciprocidad, a diferencia de lo que hoy se refleja con un organigrama vertical, regido por principios económicos como rentabilidad, y comunicacionales tradicionales como unidireccionalidad.

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Lo primero es subirlo a archive.org, previo logeo.

Luego, al blog!

También puedes descargarlo aquí (esto lo hice copiando whole directory)

Fundamentos del Periodismo Digital

Ensayo

Regina Brito Jeria

Como punto de partida, cabe una reflexión sobre la existencia de un Periodista Digital como tal, y el ámbito en que se desenvolvería. ¿Llamamos periodista digital a aquel profesional que trabaja en medios de Internet o a través de la red, y periodista radial al que trabaja en radio? Generalmente no hacemos la diferencia, pero si algo debiera existir, es el profesional de carácter completo, versátil, capaz de desenvolverse sirviendo de nexo entre las audiencias y las fuentes, y de analizar información en cualquier soporte, a través de cualquier canal de comunicación masivo: prensa, radio, televisión, Internet.

Al hablar de Internet, nos enfocamos principalmente a los medios electrónicos, ya que la red como tal, ha revolucionado el concepto que hasta hace poco teníamos de Comunicación de Masas, y sus alcances sociales y económicos, van más allá del periodismo propiamente tal. Los medios electrónicos, sin embargo, no son más que un cuarto medio de comunicación, diferenciado desde el punto de vista del soporte, ya que en ellos convergen distintos factores que antes se presentaban por separado. Textos, imágenes, audios y videos, ahora confluyen en un mismo espacio físico, en una pantalla cuyo manejo y usabilidad está al alcance de cualquier persona promedio. Es accesible como un diario, salvo que este último sólo puede utilizar los recursos de texto e imágenes. Incluso, y tal como en un diario, es posible hacer pública una opinión, siempre y cuando, el medio lo permita. Cartas al director, pero en vez de roneo, pixeles.

Las audiencias también varían, ya que no se cuenta sólo con el tiraje limitado o la onda radial de corto alcance, sino que el receptor es una masa anónima, numerosa y heterogénea, con la que nunca será posible la comunicación cara a cara. Es un público disperso por el espacio, pero un poco más atento a los aconteceres lejanos, y con la posibilidad de opinar y rebatir si así lo estima, convirtiéndose en emisor de mensajes en muchos casos, cosa que en una era anterior a Internet era prácticamente imposible.

Es en este ámbito donde el profesional de la información pasaría a denominarse periodista digital, desenvolviéndose en este nuevo concepto de medio de comunicación, que si bien trae diferencias y novedades consigo, también presenta similitudes con lo tradicional.

Por supuesto que hay diferencias no sólo formales, ya que esta evolución mediática privilegia la instantaneidad de la información. El mejor ejemplo de ellos es el 11 de Septiembre del 2001, cuando más que un tratamiento informativo, vimos un espectáculo en vivo y en directo, no sólo a través de la televisión, sino que de radios, medios electrónicos, vía celular, y todos los canales disponibles. Pareciera ser, en estos casos, que un periodista digital requiere más manejo tecnológico que capacidades comunicativas. Veremos si se trata de uno de los desafíos.

Convengamos, entonces, en que el Periodista Digital (PD) es el que se maneja tanto en Internet (y con Internet), como en los medios “anteriores”, a la velocidad y con las destrezas requeridas en un mundo globalizado, veloz, dinámico, donde la tecnología no sólo es facilitadora, sino que condición para el desarrollo de la labor periodística.

Habiendo definido ya al PD y a Internet como el cuarto medio, ahora es preciso ver cómo se articula una sociedad donde conviven estos y todos los actores del sistema actual.


SOCIEDAD EN RED, ¿MÁS CONECTADOS O MÁS INDIVIDUALIZADOS?

Partiendo desde la base de que los medios son el reflejo de la realidad, y recordando que los medios electrónicos han operado hasta ahora bajo la misma lógica que los medios tradicionales, no es de sorprenderse entonces que la sociedad “virtual” esté reproduciendo la sociedad real. Que las diferencias y brechas sociales que existen en el mundo real, se hayan traspasado a la red, y el que no baste con tener muchos equipos de computación para que un país progrese, no debiera asombrarnos en absoluto.

Sucede que Internet, como concepto, está sobrevalorado, y a la hora del debate actuamos de manera instintiva y refleja, anticipando las mayores desgracias o los mejores avances, sin saber a ciencia cierta cuál es el cambio que trae una nueva tecnología. Hay que debatir y reflexionar, sin duda, sobre los alcances que tiene el desarrollo tecnológico, sobre todo uno de tal penetración como éste. Pero hay que hacerlo en sus justas dimensiones. Creer que la tecnología va a traer riqueza, es una predicción simplista, una forma “visceral” de ver los fenómenos. Claro que ha habido cambios, pero como todo proceso social, es algo paulatino, donde se empieza por leer los mismos diarios de papel en la pantalla, se continúa bajando canciones, y hoy se está escribiendo y mostrando fotos, para que “alguien” las vea, como emisores a través de blogs.

Es un medio más entretenido, con mayores posibilidades, más fácil, pero continúa siendo un medio. La comunicación humana, en tanto, es subjetiva, subjetivada, y no importa el aparato, el instrumento por el cual me comunico, sino que importan las aptitudes comunicativas de las personas, independiente del uso que le sepa o no dar a esos instrumentos.

Lo que hace Internet es facilitar el dato, tenerlo a la mano. Ya no necesitamos memorizar una fecha, o ir una tarde entera a la biblioteca. La información disponible de manera inmediata, abre un espectro de posibilidades amplio, que la gente ha ido utilizando para agilizar su trabajo de siempre, o su estudio. Por otra parte, las personas, integrantes de esta sociedad en red, necesitan desarrollar sus condiciones personales, objetivas y subjetivas, para poder aprovechar al máximo las potencialidades que entregan las nuevas tecnologías, y no sólo utilizarlas para jugar al Solitario…

Lo que está cambiando en la sociedad, básicamente, es la posibilidad de comunicarse, de informarse, de articularse, de manera más rápida, más barata. Pero eso no significa que antes no teníamos dicha posibilidad. Estaba, pero hoy la articulación de redes sociales, por ejemplo, resulta fácil, rápida, segura: organización de los pingüinos, reuniones secretas de grupos neonazis; protestas callejeras organizadas, dan prueba de ello.

Respecto a las hegemonías, en Internet tenemos la idea de estar más libres, sin jerarquías, con la libertad de decir y publicar lo que sea y de saber lo que sea. Sin embargo, hay que tener en cuenta que es sólo eso, una sensación, ya que el espacio virtual está dominado por el predominio de conglomerados económicos que resultan ser los mismos pilares hegemónicos que de la sociedad real, que no sólo se está repitiendo el modelo social preexistente, sino que además hay un relajo al respecto. Por ende, los desafíos que tenemos como sociedad resultan ser similares a los que tenemos en el mundo no virtual, pero en mayor grado, ya que como usuarios debemos exigir, y como periodistas debemos garantizar, una información más libre de ideologías o manipulaciones publicitarias.

Ya hay ejemplos concretos, como la AUI en España, aunque existen también las sociedades poco participativas de por sí, donde la exigencia de calidad a los medios de comunicación se ha tardado más en llegar.

La sociedad en red es una sociedad compleja, porque se puede “ver” en su totalidad, y ya no necesitamos imaginarnos cómo será la vida en el lejano oriente. Basta entrar a leer un blog para saberlo. Porque hoy la plaza donde nos reunimos todos es grande, y de verdad cabemos todos, entonces los temas están en boga, y la diversidad de opiniones a un click de distancia.

Sin embargo, ¿estamos más conectados y comunicados que antes? ¿O por el contrario, estamos más inmersos en nuestros propios mundos y subculturas, y con más herramientas para desarrollar nuestro proyecto individualista de vida? Es una interrogante abierta, donde basta calcular cuántas horas estoy con mi computador y cuántas, compartiendo con otras personas al lado.

Por último, en esta sociedad en red, que cuenta con facilidad de acceso a los datos, que da la sensación de libertad y horizontalidad, y que plantea la posibilidad de una democracia real, es la comunicación humana la clave para el funcionamiento del mismo sistema.

Y esa comunicación, con sus canales y objetivos, es la que debe lograrse.

Según Wolton, la comunicación es fundamental pues presupone seres libres, para quienes la libertad de información es el eje de las relaciones humanas. Esa libertad de información debe ser garantizada (primer desafío, tanto para el Estado como para el Periodista Digital). Dice además, que debe gestionar dos movimientos contradictorios de nuestra sociedad individualista de masas. La libertad individual y la igualdad de todos. Volvemos a plantearnos entonces, la dicotomía entre lo colectivo y lo individual, donde sólo la comunicación hará posible que ambos conceptos no se contrapongan, o por el contrario, busquen un punto de encuentro.


LOS DESAFÍOS

Revisados los conceptos de PD, Internet y los medios electrónicos, las nuevas audiencias, y Sociedad en Red, aparecen luces sobre el escenario que debe enfrentar hoy un profesional de las comunicaciones, tanto en aspectos formales, como en ética, principios, posturas ante la labor perodística e incluso ideología.

En el contexto del vertiginoso mundo globalizado, y ante el bombardeo de información diario al que nos vemos expuestos, se desprende que, de las destrezas y competencias comunicativas propiamente tales, se requiere una mayor velocidad a la hora del procesamiento de la información, ya que no sólo se privilegia la instantaneidad, como se mencionó más arriba, sino que existe una alta competitividad ya no sólo por parte de colegas profesionales de la información, sino de cualquier persona en el mundo con acceso a Internet. La rapidez es necesaria no sólo por ganar esta competencia, sino para que la información tenga una calidad tal, que se entregue con responsabilidad social antes que se divulgue de mala manera, tergiversada o a destiempo.

El desarrollar la capacidad de síntesis, una redacción directa, bajo la lógica del lead, y siempre pensando en el contenido que requieren los lectores o usuarios del medio electrónico, aparecen como otro de los desafíos en cuanto a destrezas formales del PD.

Asimismo, y pudiendo valerse de la misma tecnología, el PD debiera tener una mayor capacidad de verificación de fuentes y datos, sobre todo considerando que Internet, hoy una de las principales fuentes de documentación del trabajo periodístico, se ha transformado en un caldo de cultivo para los chismes electrónicos, mitos e incluso estafas informativas.

Aprovechando la libertad del soporte, el PD debiera actualizar permanentemente sus conocimientos en el ámbito de las tecnologías, tanto para saber usarlas en pro de un mejor trabajo, como para poder reflexionar en forma permanente acerca de sus implicancias.

En el terreno de la participación y la diversidad de contenidos, los esfuerzos debieran ir enfocados a conseguir un mayor atractivo del contenido, especialmente el más denso o árido. Motivar la participación, acercar los temas, de agenda setting, por ejemplo, a las audiencias evasivas o apáticas. Para hacer un parangón en televisión, un buen ejercicio que cabe mencionar es “El Termómetro”, donde de temas cotidianos, no siempre atractivos noticiosamente, se logró participación y hasta muestras de pasión, por parte de la población. Es más fácil obtener la participación y opiniones sobre farándula y espectáculos, entonces el reto es justamente lograr lo mismo en el resto de temas.

La capacidad analítica y de relación, por su parte, hoy se intensifican como necesidad. El periodismo interpretativo tradicional, antes debía unir tres o cuatro hechos aislados, y articularlos, para así significarlos y explicar a las audiencias los fenómenos acaecidos. Hoy, no sólo hay acceso a más hechos u opiniones acerca del mismo, sino que también existe más ruido, por lo que se requiere una mayor capacidad de discernimiento que en el periodismo tradicional.

Esa misma información, rescatada desde el río de datos que fluye de forma constante, debe tener un sentido, encausar la información, para contribuir a una comunicación de sociedad efectiva.

La generación de contenidos útiles, por último, como mostrar mapas para encontrar más datos de primera fuente (links, youtube), pensando en el usuario, en su vida cotidiana, es otro de los retos que debe tener presente el PD de hoy.

En cuanto a los principios que rigen el quehacer, hay que partir por recordar las metas de Informar, Entretener y Educar, de los medios de comunicación social. La Ética y la Responsabilidad Social continúan siendo prioritarios, incluso en mayor grado, ya que digitalmente habría mayor alcance cuantitativo.

Trabajar en pos de que no se supriman las normas legales que impiden la concentración de propiedad de los medios, sino que al contrario, se resguarde la diversidad y el pluralismo, es otra de las grandes tareas.

El cambio en las audiencias también ha sido significativo en la evolución mediática, por lo que al pensar en los desafíos del PD, no podemos dejar de mencionar la importancia de valorar al receptor, entendiéndolo en su diferencia, y no generar mayor desigualdad, sino que trabajar por la inclusión, en todos los niveles. No sólo fomentar la participación de cierto sector de la sociedad, o de un público objetivo definido, sino que trabajar por la ampliación de éste.

Así, se piensa en un periodismo participativo, colaborativo, enmarcado en lo que es la sociedad en red, donde todos nos sentimos parte de una sociedad en construcción, y tomamos los espacios disponibles.

Hay que diferenciar sí, que todos somos emisores de mensajes, pero no todos somos periodistas. Todos comunicamos, pero no todos somos comunicadores sociales, ni conocemos las implicancias de las significaciones, los diferentes niveles de comunicación, y menos la responsabilidad social implícita en ello. Es necesario tener presente una visión de sociedad –Sociedad en Red- donde, conociendo las diferentes condiciones personales y colectivas de las que llamamos masas, se fomente un uso efectivo de las nuevas tecnologías como herramienta útil, que aumente las capacidades de construcción país y mundo global. Un pensamiento crítico que merme las desigualdades preexistentes, y que contribuya a la nueva sociedad, fomentando la inclusión pero también el respeto, como principio.

Por último, la generación de contenido libre, allende el trabajo para el medio oficial en el que se esté trabajando, tiene una importancia fundamental. Los blogs y los contenidos independientes, son la contraparte al peligro que engloba la concentración de propiedad de los medios. Con la reproducción de la sociedad desigual en la red, se da la validación de una sola voz, se legitima la existencia de una sola visión de mundo, subjetivada de manera uniforme, lo que es altamente peligroso para la creación de sociedad, para las significaciones colectivas, y la concreción de una real democracia de masas.

Asimismo, la autogestión, tanto en servicios de comunicación tradicionales, como en medios en Internet, es el gran desafío para el profesional de la información, donde la meta ideal es el surgimiento de medios serios, creíbles, independientes y sustentables.

Siguiendo los ejercicios del maestro, hoy realizamos una comparación del tratamiento que le dan a una noticia dos medios informativos nacionales, teniendo en cuenta su funcionalidad para el apurado e infiel usuario web.

El hecho es la aprobación del feriado 17 de septiembre, y los medios a comparar son La Segunda y Radio Cooperativa (nada que decirte Chato González, no podemos evitar ir a Cooperativa, ni una sola vez!)

El juicio personal, entonces. a continuación:

Títulos

Pese a ser claro, el título de La Segunda es muy largo, sobre todo cuando se le agrega el dato de la fecha de la votación. El de Cooperativa es muy parecido, pero en singular, lo que lo hace más corto (“sin compensación” v/s “sin compensaciones”), y se guarda el dato del día de la votación, para más adelante, por lo tanto resulta mejor para la web, siendo directo y entregando la información igual.

Bajada.

En este caso, el punto es para La Segunda, ya que amplía la información haciendo hincapié a los feriados de año nuevo y navidad, es decir, aporta algo más en ese párrafo de bajada que, sumado al título, ya entrega una panorámica de lo que pasa. El de Cooperativa, en cambio, además de decir que la votación se realizará el martes, explica de qué se trata el aprobar el festivo, dato que ha tenido ya bastante difusión como para destacarlo en la bajada. Pensando en el usuario de Internet, es mejor el primero, ya que completa, junto al título, lo medular de la información.

Párrafos.

En La Segunda, los párrafos son demasiados, y desde su visualización, ya producen un rechazo a su lectura. Si bien debería desarrollar una idea por párrafo, en algunos es algo confuso (en el segundo se dice cuándo se votará, qué pasará, quiénes lo aprueban o rechazan, etc), y en el cuarto aparece una cita que no resulta fundamental para el tema, y que, por el contrario, da señales de que el ritmo de la nota es mas bien lento y de largo aliento. Todo lo contrario pasa en Cooperativa, don se leen rápidamente los tres párrafos de una noticia clara, precisa, que presenta los datos de manera concisa. Punto para la radio.

Subtítulos.

En La segunda son 13 párrafos y, sin embargo, sólo un subtítulo, de modo que la noticia en general se hace bastante larga y uniforme para el lector. Además el subtítulo es “Sin compensaciones”, dato que ya se conoce desde el título, por lo que no resulta un estímulo para leer los 5 o 6 párrafos restantes. Cooperativa no presenta subtítulos, pero no se echan de menos, por la poca extensión de texto, lo que en el marco de la rápida navegación por Internet, se agradece enormemente.

Gana la radio Cooperativa, 3-1 el conteo final.

La noticia de La Segunda, léala en:

http://www.lasegunda.com/ediciononline/politica/detalle/index.asp?idnoticia=362024

La de Cooperativa, en:

http://www.cooperativa.cl/p4_noticias/site/artic/20070827/pags/20070827190107.html

Publicidad Google

agosto 10, 2007

El submundo del gran Buscador, según James Ballentine

Si bien funciona básicamente como buscador, Google presenta una serie de otras herramientas y tecnologías que facilitan la experiencia del usuario en todo lo que éste potencialmente pueda necesitar, desde información general hasta publicidad.

¿Publicidad? Sí, porque entre los negocios subyacentes a Google, se encuentra la venta de avisos, aunque no son avisos los que venden, sino la palabra clave. Un ejemplo: Una empresa de servicios financieros desea aparecer primero en el buscador, destacado con fondo amarillo (que indica publicidad, es decir, espacio pagado por aparecer primero), y compra el lugar, por medio de palabras claves. Cada vez que se busquen los conceptos “servicio”, “financiero”, “créditos”, o “finanzas”, por poner algunos, aparecerá dicha empresa en el top, lo que representa una buena herramienta de publicidad y marketing.

No es la única vía, sin embargo. Hay avisos de Google, pero en otras páginas, que facilitan espacio a Google en sus sitios, para poner publicidad, Anuncios Google, en ellas. Estos avisos son de otras empresas, que contactaron a Google para repartir su publicidad en sitios del mundo. Es el sistema conocido como Adwords.

¿Qué publicidad poner, y dónde ponerla?, lo decide Google, aunque con el consentimiento tanto del dueño del sitio receptor, como del dueño de la publicidad. No se vende publicidad de cigarrillos, y de los licores, sólo la cerveza, la champaña y el vino están dentro de los potenciales avisadores.

Como la misión de Google es organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil, no puede presentar banners, publicidad destacada o avisos dentro de su página, ya que se vería afectada la experiencia del usuario, que es el foco de atención de Google.

Según explica el representante de Google en Chile, James Ballentine, “si no se tiene una buena experiencia, bastarían dos nanosegundos para cambiarse a otro buscador. Mi misión es explicarles todo este procedimiento a las empresas, una tarea de educación”.

¿Por qué es difícil entender el sistema de publicidad en Google? Porque no existen tarifas. El avisador decide y propone cuánto pagará por cada clic realizado en su sitio, desde Google.

Llevar el control de la cantidad de clicks y las conductas seguidas por los usuarios, es permitido por el sistema Adsense de Google, que presenta la publicidad en forma de enlace, tanto en sitios web como en dispositivos móviles. Por medio de una cuenta personal, el avisador puede hacer el seguimiento de su publicidad.

Se abren, sin duda, una serie de negocios potenciales que entran en la ley de la selva por ser número uno ya no sólo en buscadores, sino también en publicidad.

TODO Sobre Adsense en: http://www.google.es/adsense

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Luego de escuchar a Paloma Baytelman, bloggera adicta y de las primeras adoptantes de esta muchas veces estigmatizada como autoreferente forma de expresión, me quedan varias ideas dando vuelta relacionadas con este boom, la moda de los Blogs, a los que yo misma en un principio calificaba de poco interesantes por tratarse de diarios de vida de perfectos desconocidos con demasiado tiempo libre a su disposición.

Hasta que me picó el bichito, y partí con My Space, primero publicando mis fotos, y luego proseguí por generar una columna contínua acerca de vivencias que, como periodista, voy narrando a todo aquél que tenga tiempo y se interese. Mi respetable público son, principalmente, mis queridas amistades, hay que decirlo. Mi fama no llega a los niveles de Paloma, a quien la reconocen hasta en la micro.

Hoy hay una proliferación de micromedios, y hasta las columnas de los medios electrónicos tradicionales tienen formato de blog. Las empresas e instituciones quieren usar el formato como herramienta de márketing, y yo, por supuesto, ahora actualizo mi espacio cada vez más seguido, buscando generar comentarios aunque sea obligando a mis amigos a hacerlos, si no quieren perder mi saludo.

¿Cómo comienza el blogger a tomarle el gusto a este ejercicio permanente de escritura? La verdad es que el click en mi cabeza se produjo cuando comencé a recibir los primeros comentarios,y para qué decir cuando me preguntaban “¿Y, Regina? cuándo vas a escribir algo nuevo. Siempre leo lo que escribes”.

Sí, parece una cuestión de ego, y hasta exhibicionismo (ya dije, publico mis fotos personales en el mismo sitio), pero ojo, que también hay ego ajeno, ya que mi público es más feliz -lo percibo a través de sus comentarios-, cuando ellos aparecen también fotografiados o mencionados en el texto.

Sin embargo, la cosa por supuesto va más allá, y es que te das cuenta que puedes contribuir con otra mirada a un mismo hecho. Libre de editores, líneas editoriales, compromisos políticos, morales o cualquier atisbo de censura externa. Hay libertad, libertad plena para mostrar no sólo el punto de vista propio o el poder enfocar la atención en un determinado punto, sino que también para publicar otras visiones: las de los propios comentaristas.

Es ese contrapunto, esa diversidad, lo que va enriqueciendo las formas de significar colectivas, que decanta finalmente en que los lugares comunes ya no sean tan comunes, sino que más amplios, más complejos.

Coincido con Paloma en que es un fenómeno que nunca antes había ocurrido, donde todos podemos publicar, independientemente de si hay originalidad temática o no. Todos podemos ser editores, y estar donde otros no están, pudiendo difundir con propiedad única lo que otros no.

Aunque parezca una visión romántica – tan perdida ahora que uno ya está inserto en el sistema, tiene que pagar cuentas y encarar la triste realidad del sueldo del periodista- esta libertad de escribir en mi blog me recuerda por qué estudié periodismo, y lo que buscaba en un principio que, aunque ingenuo, no debería perderse entre despachos y horas de cierre.

Si bien es una moda, las buenas voces van a quedar, y la selección natural de la vida va a despejar el “spam”. Hoy es en forma de blog, mañana será de otra manera, pero la construcción del mundo ya empezó.

Encontrabilidad, en el ámbito de la Arquitectura de la Información, es la capacidad que tienen los contenidos digitales, de ser encontrados, precisamente, dentro de la web. Ya sea por buscadores, por la URL o por enlaces que otros sitios realicen a determinada página, esa habilidad de existir y ser hallado, es lo que da valor a los contenidos. Un plus fundamental pues, de qué nos sirve estar si nadie nos ve…

Encontrabilidad como elemento de marketing, esa es la idea, que se hace tan dura al caer en cuenta de que la competitividad no sólo está presente en el día a día, en el quién tiene la mejor nota o quién agarra la micro primero, sino que también en el mundo virtual. También ahí tenemos que luchar por aparecer, ser vistos, tener un espacio ganado y reconocido por otros. Termina siendo un negocio, bueno o malo, pero competencia al fin.

Para gozar de una buena “Encontrabilidad, existen varios trucos en el cómo escribir para ser “mejor descubiertos”, quedando en desventaja aquellos que ignoran dichas modalidades.

Bien por los que estamos aprendiendo, pero me pregunto si alguna vez nos quedaremos tranquilos y conformes con el espacio y el gran ciberespacio que tenemos, donde debiera alcanzar para todos en el medio más democrático de comunicación de masas jamás visto. Medio que ya se transforma en un jungla, donde prima la ley de la selva, del más fuerte, del más avispado.