Ensayo sobre periodismo digital

febrero 6, 2008

Fundamentos del Periodismo Digital

Ensayo

Regina Brito Jeria

Como punto de partida, cabe una reflexión sobre la existencia de un Periodista Digital como tal, y el ámbito en que se desenvolvería. ¿Llamamos periodista digital a aquel profesional que trabaja en medios de Internet o a través de la red, y periodista radial al que trabaja en radio? Generalmente no hacemos la diferencia, pero si algo debiera existir, es el profesional de carácter completo, versátil, capaz de desenvolverse sirviendo de nexo entre las audiencias y las fuentes, y de analizar información en cualquier soporte, a través de cualquier canal de comunicación masivo: prensa, radio, televisión, Internet.

Al hablar de Internet, nos enfocamos principalmente a los medios electrónicos, ya que la red como tal, ha revolucionado el concepto que hasta hace poco teníamos de Comunicación de Masas, y sus alcances sociales y económicos, van más allá del periodismo propiamente tal. Los medios electrónicos, sin embargo, no son más que un cuarto medio de comunicación, diferenciado desde el punto de vista del soporte, ya que en ellos convergen distintos factores que antes se presentaban por separado. Textos, imágenes, audios y videos, ahora confluyen en un mismo espacio físico, en una pantalla cuyo manejo y usabilidad está al alcance de cualquier persona promedio. Es accesible como un diario, salvo que este último sólo puede utilizar los recursos de texto e imágenes. Incluso, y tal como en un diario, es posible hacer pública una opinión, siempre y cuando, el medio lo permita. Cartas al director, pero en vez de roneo, pixeles.

Las audiencias también varían, ya que no se cuenta sólo con el tiraje limitado o la onda radial de corto alcance, sino que el receptor es una masa anónima, numerosa y heterogénea, con la que nunca será posible la comunicación cara a cara. Es un público disperso por el espacio, pero un poco más atento a los aconteceres lejanos, y con la posibilidad de opinar y rebatir si así lo estima, convirtiéndose en emisor de mensajes en muchos casos, cosa que en una era anterior a Internet era prácticamente imposible.

Es en este ámbito donde el profesional de la información pasaría a denominarse periodista digital, desenvolviéndose en este nuevo concepto de medio de comunicación, que si bien trae diferencias y novedades consigo, también presenta similitudes con lo tradicional.

Por supuesto que hay diferencias no sólo formales, ya que esta evolución mediática privilegia la instantaneidad de la información. El mejor ejemplo de ellos es el 11 de Septiembre del 2001, cuando más que un tratamiento informativo, vimos un espectáculo en vivo y en directo, no sólo a través de la televisión, sino que de radios, medios electrónicos, vía celular, y todos los canales disponibles. Pareciera ser, en estos casos, que un periodista digital requiere más manejo tecnológico que capacidades comunicativas. Veremos si se trata de uno de los desafíos.

Convengamos, entonces, en que el Periodista Digital (PD) es el que se maneja tanto en Internet (y con Internet), como en los medios “anteriores”, a la velocidad y con las destrezas requeridas en un mundo globalizado, veloz, dinámico, donde la tecnología no sólo es facilitadora, sino que condición para el desarrollo de la labor periodística.

Habiendo definido ya al PD y a Internet como el cuarto medio, ahora es preciso ver cómo se articula una sociedad donde conviven estos y todos los actores del sistema actual.


SOCIEDAD EN RED, ¿MÁS CONECTADOS O MÁS INDIVIDUALIZADOS?

Partiendo desde la base de que los medios son el reflejo de la realidad, y recordando que los medios electrónicos han operado hasta ahora bajo la misma lógica que los medios tradicionales, no es de sorprenderse entonces que la sociedad “virtual” esté reproduciendo la sociedad real. Que las diferencias y brechas sociales que existen en el mundo real, se hayan traspasado a la red, y el que no baste con tener muchos equipos de computación para que un país progrese, no debiera asombrarnos en absoluto.

Sucede que Internet, como concepto, está sobrevalorado, y a la hora del debate actuamos de manera instintiva y refleja, anticipando las mayores desgracias o los mejores avances, sin saber a ciencia cierta cuál es el cambio que trae una nueva tecnología. Hay que debatir y reflexionar, sin duda, sobre los alcances que tiene el desarrollo tecnológico, sobre todo uno de tal penetración como éste. Pero hay que hacerlo en sus justas dimensiones. Creer que la tecnología va a traer riqueza, es una predicción simplista, una forma “visceral” de ver los fenómenos. Claro que ha habido cambios, pero como todo proceso social, es algo paulatino, donde se empieza por leer los mismos diarios de papel en la pantalla, se continúa bajando canciones, y hoy se está escribiendo y mostrando fotos, para que “alguien” las vea, como emisores a través de blogs.

Es un medio más entretenido, con mayores posibilidades, más fácil, pero continúa siendo un medio. La comunicación humana, en tanto, es subjetiva, subjetivada, y no importa el aparato, el instrumento por el cual me comunico, sino que importan las aptitudes comunicativas de las personas, independiente del uso que le sepa o no dar a esos instrumentos.

Lo que hace Internet es facilitar el dato, tenerlo a la mano. Ya no necesitamos memorizar una fecha, o ir una tarde entera a la biblioteca. La información disponible de manera inmediata, abre un espectro de posibilidades amplio, que la gente ha ido utilizando para agilizar su trabajo de siempre, o su estudio. Por otra parte, las personas, integrantes de esta sociedad en red, necesitan desarrollar sus condiciones personales, objetivas y subjetivas, para poder aprovechar al máximo las potencialidades que entregan las nuevas tecnologías, y no sólo utilizarlas para jugar al Solitario…

Lo que está cambiando en la sociedad, básicamente, es la posibilidad de comunicarse, de informarse, de articularse, de manera más rápida, más barata. Pero eso no significa que antes no teníamos dicha posibilidad. Estaba, pero hoy la articulación de redes sociales, por ejemplo, resulta fácil, rápida, segura: organización de los pingüinos, reuniones secretas de grupos neonazis; protestas callejeras organizadas, dan prueba de ello.

Respecto a las hegemonías, en Internet tenemos la idea de estar más libres, sin jerarquías, con la libertad de decir y publicar lo que sea y de saber lo que sea. Sin embargo, hay que tener en cuenta que es sólo eso, una sensación, ya que el espacio virtual está dominado por el predominio de conglomerados económicos que resultan ser los mismos pilares hegemónicos que de la sociedad real, que no sólo se está repitiendo el modelo social preexistente, sino que además hay un relajo al respecto. Por ende, los desafíos que tenemos como sociedad resultan ser similares a los que tenemos en el mundo no virtual, pero en mayor grado, ya que como usuarios debemos exigir, y como periodistas debemos garantizar, una información más libre de ideologías o manipulaciones publicitarias.

Ya hay ejemplos concretos, como la AUI en España, aunque existen también las sociedades poco participativas de por sí, donde la exigencia de calidad a los medios de comunicación se ha tardado más en llegar.

La sociedad en red es una sociedad compleja, porque se puede “ver” en su totalidad, y ya no necesitamos imaginarnos cómo será la vida en el lejano oriente. Basta entrar a leer un blog para saberlo. Porque hoy la plaza donde nos reunimos todos es grande, y de verdad cabemos todos, entonces los temas están en boga, y la diversidad de opiniones a un click de distancia.

Sin embargo, ¿estamos más conectados y comunicados que antes? ¿O por el contrario, estamos más inmersos en nuestros propios mundos y subculturas, y con más herramientas para desarrollar nuestro proyecto individualista de vida? Es una interrogante abierta, donde basta calcular cuántas horas estoy con mi computador y cuántas, compartiendo con otras personas al lado.

Por último, en esta sociedad en red, que cuenta con facilidad de acceso a los datos, que da la sensación de libertad y horizontalidad, y que plantea la posibilidad de una democracia real, es la comunicación humana la clave para el funcionamiento del mismo sistema.

Y esa comunicación, con sus canales y objetivos, es la que debe lograrse.

Según Wolton, la comunicación es fundamental pues presupone seres libres, para quienes la libertad de información es el eje de las relaciones humanas. Esa libertad de información debe ser garantizada (primer desafío, tanto para el Estado como para el Periodista Digital). Dice además, que debe gestionar dos movimientos contradictorios de nuestra sociedad individualista de masas. La libertad individual y la igualdad de todos. Volvemos a plantearnos entonces, la dicotomía entre lo colectivo y lo individual, donde sólo la comunicación hará posible que ambos conceptos no se contrapongan, o por el contrario, busquen un punto de encuentro.


LOS DESAFÍOS

Revisados los conceptos de PD, Internet y los medios electrónicos, las nuevas audiencias, y Sociedad en Red, aparecen luces sobre el escenario que debe enfrentar hoy un profesional de las comunicaciones, tanto en aspectos formales, como en ética, principios, posturas ante la labor perodística e incluso ideología.

En el contexto del vertiginoso mundo globalizado, y ante el bombardeo de información diario al que nos vemos expuestos, se desprende que, de las destrezas y competencias comunicativas propiamente tales, se requiere una mayor velocidad a la hora del procesamiento de la información, ya que no sólo se privilegia la instantaneidad, como se mencionó más arriba, sino que existe una alta competitividad ya no sólo por parte de colegas profesionales de la información, sino de cualquier persona en el mundo con acceso a Internet. La rapidez es necesaria no sólo por ganar esta competencia, sino para que la información tenga una calidad tal, que se entregue con responsabilidad social antes que se divulgue de mala manera, tergiversada o a destiempo.

El desarrollar la capacidad de síntesis, una redacción directa, bajo la lógica del lead, y siempre pensando en el contenido que requieren los lectores o usuarios del medio electrónico, aparecen como otro de los desafíos en cuanto a destrezas formales del PD.

Asimismo, y pudiendo valerse de la misma tecnología, el PD debiera tener una mayor capacidad de verificación de fuentes y datos, sobre todo considerando que Internet, hoy una de las principales fuentes de documentación del trabajo periodístico, se ha transformado en un caldo de cultivo para los chismes electrónicos, mitos e incluso estafas informativas.

Aprovechando la libertad del soporte, el PD debiera actualizar permanentemente sus conocimientos en el ámbito de las tecnologías, tanto para saber usarlas en pro de un mejor trabajo, como para poder reflexionar en forma permanente acerca de sus implicancias.

En el terreno de la participación y la diversidad de contenidos, los esfuerzos debieran ir enfocados a conseguir un mayor atractivo del contenido, especialmente el más denso o árido. Motivar la participación, acercar los temas, de agenda setting, por ejemplo, a las audiencias evasivas o apáticas. Para hacer un parangón en televisión, un buen ejercicio que cabe mencionar es “El Termómetro”, donde de temas cotidianos, no siempre atractivos noticiosamente, se logró participación y hasta muestras de pasión, por parte de la población. Es más fácil obtener la participación y opiniones sobre farándula y espectáculos, entonces el reto es justamente lograr lo mismo en el resto de temas.

La capacidad analítica y de relación, por su parte, hoy se intensifican como necesidad. El periodismo interpretativo tradicional, antes debía unir tres o cuatro hechos aislados, y articularlos, para así significarlos y explicar a las audiencias los fenómenos acaecidos. Hoy, no sólo hay acceso a más hechos u opiniones acerca del mismo, sino que también existe más ruido, por lo que se requiere una mayor capacidad de discernimiento que en el periodismo tradicional.

Esa misma información, rescatada desde el río de datos que fluye de forma constante, debe tener un sentido, encausar la información, para contribuir a una comunicación de sociedad efectiva.

La generación de contenidos útiles, por último, como mostrar mapas para encontrar más datos de primera fuente (links, youtube), pensando en el usuario, en su vida cotidiana, es otro de los retos que debe tener presente el PD de hoy.

En cuanto a los principios que rigen el quehacer, hay que partir por recordar las metas de Informar, Entretener y Educar, de los medios de comunicación social. La Ética y la Responsabilidad Social continúan siendo prioritarios, incluso en mayor grado, ya que digitalmente habría mayor alcance cuantitativo.

Trabajar en pos de que no se supriman las normas legales que impiden la concentración de propiedad de los medios, sino que al contrario, se resguarde la diversidad y el pluralismo, es otra de las grandes tareas.

El cambio en las audiencias también ha sido significativo en la evolución mediática, por lo que al pensar en los desafíos del PD, no podemos dejar de mencionar la importancia de valorar al receptor, entendiéndolo en su diferencia, y no generar mayor desigualdad, sino que trabajar por la inclusión, en todos los niveles. No sólo fomentar la participación de cierto sector de la sociedad, o de un público objetivo definido, sino que trabajar por la ampliación de éste.

Así, se piensa en un periodismo participativo, colaborativo, enmarcado en lo que es la sociedad en red, donde todos nos sentimos parte de una sociedad en construcción, y tomamos los espacios disponibles.

Hay que diferenciar sí, que todos somos emisores de mensajes, pero no todos somos periodistas. Todos comunicamos, pero no todos somos comunicadores sociales, ni conocemos las implicancias de las significaciones, los diferentes niveles de comunicación, y menos la responsabilidad social implícita en ello. Es necesario tener presente una visión de sociedad –Sociedad en Red- donde, conociendo las diferentes condiciones personales y colectivas de las que llamamos masas, se fomente un uso efectivo de las nuevas tecnologías como herramienta útil, que aumente las capacidades de construcción país y mundo global. Un pensamiento crítico que merme las desigualdades preexistentes, y que contribuya a la nueva sociedad, fomentando la inclusión pero también el respeto, como principio.

Por último, la generación de contenido libre, allende el trabajo para el medio oficial en el que se esté trabajando, tiene una importancia fundamental. Los blogs y los contenidos independientes, son la contraparte al peligro que engloba la concentración de propiedad de los medios. Con la reproducción de la sociedad desigual en la red, se da la validación de una sola voz, se legitima la existencia de una sola visión de mundo, subjetivada de manera uniforme, lo que es altamente peligroso para la creación de sociedad, para las significaciones colectivas, y la concreción de una real democracia de masas.

Asimismo, la autogestión, tanto en servicios de comunicación tradicionales, como en medios en Internet, es el gran desafío para el profesional de la información, donde la meta ideal es el surgimiento de medios serios, creíbles, independientes y sustentables.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: